Kobido: Beneficios del masaje facial japonés

¿Qué es el masaje facial japonés?

El masaje facial japonés, también conocido como Kobido en realidad se trata de una fusión de diferentes tratamientos de masoterapia facial.

Cabe resaltar que el masaje facial japonés reúne las técnicas empleadas del:

  • Masaje facial tradicional.
  • El drenaje linfático facial.
  • La técnica Shiatsu.

Es importante resaltar que esta técnica milenaria proviene de la cultura de los samuráis, quienes lo usaban para relajarse después de las batallas.

¿En qué consiste el masaje Kobido?

Ahora bien, el masaje facial japonés o técnico Kobido, consiste en realizar movimientos hábiles y suaves con las yemas de los dedos.

Sin embargo, los expertos en Kobido, también recomiendan realizar percusiones y amasamientos para aumentar los efectos y beneficios.

A su vez, es indispensable conocer que las zonas en donde se realiza el masaje facial japonés son:

  • Cráneo
  • Cara o rostro
  • Cuello

Es importante que consideres que esta técnica permitirá que los músculos faciales del usuario se relajen, esto a nivel superficial, activando la circulación y estimulando el colágeno.

¿Cuántas sesiones se necesitan de masaje facial japonés para notar resultados?

 

El número de sesiones del masaje facial japonés dependerá del diagnóstico de cada paciente, sin embargo, los expertos recomiendan realizar al menos tres sesiones para notar resultados favorables.

Sin embargo, hay que considerar que desde la primera sesión el paciente notara los efectos de la técnica Kobido, esto debido a la relajación muscular que sentirá en el rostro.

Pero para ver resultados óptimos se recomienda ser constante y comprometido, pues se trata de un proceso que lleva tiempo, esto debido a que no es invasivo con el organismo.

Beneficios del masaje facial japonés

 A continuación te mencionaremos algunos de los beneficios que otorga el masaje facial japonés, sin embargo, son muchos más:

  • Activa el colágeno de manera natural.
  • Elimina toxinas.
  • Tiene efecto antienvejecimiento.
  • Limpia el rostro de impurezas.
  • Aporta elasticidad.
  • Estimula la creación de colágeno.
  • Ayuda a oxigenar la piel del rostro.
  • Proporciona luminosidad a la cara.
  • Da un efecto relajante.
  • Elimina tensiones faciales.
  • Disminuye líneas de expresión y arrugas.
  • Elimina el estrés.
  • Aumenta la circulación sanguínea.
  • Disminuye cefaleas y migrañas.
  • Combate el bruxismo.
  • Regenera las células.